Los hijos con discapacidad y sus efectos en las familias

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Un nuevo miembro en la familia siempre es motivo de alegría. Todos se movilizan para dar la bienvenida al pequeño y la enhorabuena a los felices padres. Pero la realidad es que esta situación no siempre es tan idílica y maravillosa como nos gustaría.

En ocasiones, aparecen problemas o acontecimientos inesperados que hay que afrontar y que pueden generar malestar entre los familiares. Uno de ellos es que nazcan hijos con discapacidad. Comprender cómo afecta la noticia y el hecho en sí al núcleo familiar es fundamental para poder gestionar mejor todos los hándicaps asociados… ¡Sigue leyendo para saber más!

“La discapacidad no te define; te define cómo haces frente a los desafíos que la discapacidad te presenta”.
-Jim Abbot-

Los hijos con discapacidad y su impacto en la dinámica familiar

En un primer lugar, los hijos con discapacidad influyen en los distintos miembros y en las relaciones que se dan en el ámbito familiar. Hay que tener en cuenta que esta condición va a llevar asociadas diferentes  dificultades en distintas etapas del ciclo vital de la persona, lo que puede traducirse en tensiones entre los familiares.

Si no se comprenden y se gestionan estas tensiones, es normal que surjan diferentes conflictos. Por un lado, la pareja puede empezar a distanciarse y a dejar de comunicarse de forma efectiva, lo que la va a precipitar a un círculo vicioso de malestar que sea muy complicado de parar.

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Por otro lado, pueden aparecer conflictos con el hijo que tiene la discapacidad, ya que se le puede sobreproteger y restringir su autonomía, no reconociendo que sí cuenta con capacidades que no están afectadas o que solo lo están de manera parcial y que puede gozar de un grado de independencia mayor. Así mismo, pueden surgir problemas entre los hermanos, pues se le pueden imponer más responsabilidades o responsabilidades que no le corresponden a aquellos que no tienen discapacidad. También se puede alimentar un sentimiento de negación o vergüenza por la situación que les ha tocado vivir.

Pero no solo puede generar malestar y tensión, esta situación también puede influir de forma positiva en la familia. De hecho, puede fortalecer los lazos familiares, fomentando la cohesión y la cercanía entre los distintos miembros. Dicho de otra forma: puede potenciar la resiliencia de todos.

“Se nos pone en situaciones para construir nuestro carácter, no para destruirnos”.
-Nick Vujicic-

Los hijos con discapacidad y el impacto en el ámbito social y laboral

Aunque la sociedad continúa avanzando sin parar, siguen existiendo muchas ideas equivocadas entorno a las personas con discapacidad, de forma que el rechazo sigue estando a la orden del día. Esto puede conllevar que las familias con hijos con discapacidad se vayan aislando cada vez más, reduciendo tanto el número de relaciones sociales y su calidad como las actividades de ocio.

Pero no solo puede darse un deterioro en el ámbito social, sino que también puede aparecer en el laboral. Si los familiares piensan que no va a ser posible conciliar esta situación con su trabajo, es posible que lo dejen. Aunque esto se haga pensando en cuidar de la familia, puede convertirse en otra fuente de tensión, ya que aparte de que afecte al bienestar del cuidador, también tiene un impacto económico.

“El mundo se preocupa más por los discapacitados que los propios discapacitados”.
-Warwick Davis-

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Los hijos con discapacidad y el impacto en la salud de los miembros de la familia

Todo lo que hemos hablado ahora no afecta igual a los distintos miembros de la familia. Como es fácil de imaginar, esta situación familiar, social, laboral y económica puede influir en la salud de todos los familiares, pero sobre todo en la de aquel o aquellos que se encarguen del cuidado de la persona con discapacidad.

En esta persona o personas, el exceso de responsabilidad en el cuidado del otro puede conllevar que aparezca un gran malestar emocional. Es normal que surjan sentimientos de tristeza, ira, ansiedad o culpabilidad por la situación que se está viviendo y por las propias emociones negativas sentidas.

Pero no solo afecta a nivel psicológico, también puede influir en que se sientan más cansados y agotados de lo normal, de forma que perciban que su salud física está desgastada. Como ya hemos dicho antes, tener hijos con discapacidad puede conllevar dificultades añadidas a la vida, pero estas se pueden transformar en situaciones beneficiosas para nosotros si aprendemos a gestionarlo de forma adecuada… ¡Trabajemos por el bienestar de todos!

Fuente: lamenteesmaravillosa